En las escuelas, las ventanas
retornan carcelarias las miradas
Fotos: PGB, Portugal.
y al llegar el silencio del cierre,
su enorme tristeza se revela nostalgía.
“Hay en mi mente lagunas que no pueden colmarse”
" Cuando se es niña, se pone la mano en el tronco de un árbol, y una se siente tranquilizada, porque una sabe que el árbol está vivo - una siente su vida, al tocarlo - , y una sabe que el árbol es amigo de una, o, por lo menos, que no es hostil. Pero una siempre tuvo miedo a la gente.
Cuando una es niña una es una misma, y una lo sabe todo proféticamente, y lo ve todo proféticamente. Y, de repente, ocurre algo, y una deja de ser una. Una se convierte en lo que los otros la obligan a ser. Una pierde la sabiduría y pierde el alma."
Jean Rhys "Después de dejar al señor Mackenzie" ed. Noguer