29 nov. 2010

Ventana de platea


 Perejaume            “Platea abrupta” (fragmento). 1999



"Puedo confesar mis faltas, pero no las agravaré con mi cobardía. Mis razonamientos chocan a veces contra los cascabeles de la locura y la apariencia seria de lo que en resumen sólo es grotesco (aunque, según ciertos filósofos, sea muy difícil distinguir al bufón del melancólico, ya que la vida misma es un drama cómico o una comedia dramática); sin embargo, a todo el mundo le está permitido matar moscas, e incluso rinocerontes, a fin de descansar de vez en cuando de un trabajo demasiado escabroso. Para matar moscas, he aquí la manera más expeditiva, aunque no sea la mejor: se las aplasta entre los dos primeros dedos de la mano. La mayor parte de los escritores que han tratado este asunto a fondo, han calculado, con mucha verosimilitud, que es preferible, en muchos casos, cortarles la cabeza. Si alguien me reprocha el hablar de alfileres como de un asunto radicalmente frívolo, que observe, sin prejuicios, que los más grandes efectos han sido a menudo producidos por las causas más pequeñas."

Lautréamont, Los cantos de Maldoror


5 comentarios:

cristal00k dijo...

A veces, todo nos sobrepasa de forma irremediable, hasta lo más pequeño.
Te superas!

Javier dijo...

“Como a Rosario le pegaron un tiro a quemarropa mientras le daban un beso, confundió el dolor del amor con el de la muerte. Pero salió de dudas cuando despegó los labios y vio la pistola.” Jorge Franco Ramos. Rosario Tijeras (fragmento)

Una buena dosis de realidad cura de muchas dudas, al menos por un tiempo, a veces ya sin tiempo. Pero cuidado con las expectativas porque al fin incluso la realidad es sólo eso, suposición.

Es un decir.

Sugerente y bello post.

Bellaluna dijo...

Un alfiler no atraviesa apenas nuestra piel, pero atravesaría el cuerpo de la mosca...

hacedor de trampas dijo...

Una imagen muy sugerente, un paisaje artificial dentro de algo conocido!!

NáN dijo...

Me he quedado embobado, tratando de ver la relación, más allá del rojo, de la obra de Perejaume y el texto de Lautréamont.

Y como las moscas vuelan y es agradable verlas volar, he pensado el placer con el que se llenarían todas esas sillas para ver la decapitación de una mosca. Todos presentes para el acto en las sillas, todos con unas gafas proyector para ver la decapitación virtualmente.

Va a ser eso.