13 mar. 2008

Ventana desde la que,
mientras me preparo un bocadillo
de pasta de Sandwich,
pare el caracol.




Foto:MBI

Y esto, que puede parecer una chorrada,
me ha proporcionado muchas tardes
de placer y lluvía;en las que
el descanso invisible de las horas,
cubría cada bocado,con un
resultado inimaginable, en el
paisaje.
No dudo, de que pueda no entenderse,
la fuerza del caracol...

5 comentarios:

ybris dijo...

¿Una chorrada?
Una vez me dijo un buen amigo:
"Vengo de un pueblo de Palencia donde he pasado dos horas viendo el lento regreso de los bueyes al acabar el día"
Yo mismo, no pocas veces, me he levantado a las cuatro para subir a una montaña y ver el lento amanecer.
Entiendo la fuerza del caracol y la tenacidad de la gota lenta sobre la piedra.
Entiendo las fotos que lo dicen.
Te entiendo a ti.

Un beso lento.

Jin dijo...

me gusta la paciencia y la constancia del caracol, me gusta porque suele ser un ser olvidado del mundo, me horroriza saber que es comestible, lo considero un ser demasiado pequeño e indefenso (su concha se resquebraja a la primera y el espectáculo es minúsculamente dantesco)...

en la primera página de mi blog, un caracol trazaba lentamente un camino certero en la arena de una playa: cómo podía aguantar la sal? ¿cómo es que no se le quemaba hasta su pequeña alma?
así son los caracoles, duros y frágiles, y por eso cercanos a nosotros.
también me gusta el renglón de las palomas, seguro que acústicamente animado (la saison des amours...)!

Conciencia Personal dijo...

En mis momentos más difíciles me arrastro como un caracol, lo aprendí de Dalí.

Un abrazo, mexicano.

MBI dijo...

Ybris, gracias, comprensivo como siempre.

Jin, a mí, que cada día que pasa soy menos paciente y constante, me atrae más la tapa del bote de mi pasta de sándwich, debe ser una reacción a lo bucólico. Eso, o que he desarrollado mi lado irónico hasta un límite Duchampiano .
De cualquier forma nunca he comido un caracol, no podría...o sÍ?
El renglón es de gaviotas,chillan más...

Conciencia personal... y de Magritte, un beso.

Alfonso dijo...

Comerse el paisaje.O desvelar el paisaje a mordiscos... Umm.... Nammmmm...