5 nov. 2008

















Este cuadro de Picasso acompañó toda mi niñez ...


Me encantaba ...

Me desesperaba que me preguntaran el por qué.

No lo sabía. Ni tenía interés en averiguarlo.


Más tarde pude verlo en Washington, y me gustó aún más.


Había perdido la tarjeta... ¡Malditas mudanzas!


Me había dejado como la taza azul . Después de tanto tiempo.


La encontré. Hoy. Ahora, la encontré.


¡Maravillosa tarjeta!


Incluso con el agujero de su chincheta en el corcho...


The National Gallery of Art, Washington, DC, USA.

Los dos hombres de mi vida, Picasso y él, de nuevo conmigo....
Tengo algún otro... pero no sé si son "de mi vida"...

7 comentarios:

Sergi dijo...

La emoción de recuperar lo perdido. Sensaciones que se incrementan con el apego que les teníamos...Recuerdo el personaje de la película "Amèlie", que mágicamente recupera su caja del tesoro de la infancia...Recuerdo remover el pasado recuperando cosas, sensaciones...enhorabuena por el reencuentro

Cristina dijo...

Que ilusión no?

Uff me estoy imaginando tu cara.

Yo perdí un cuadro también en unas mudanzas... Lo había pintado mi madre... Me supo muy mal...

Besos

Cristina

chuliMa dijo...

Pues me alegro que lo hayas encontrado mujer, agujerito de chincheta incluido.

Shaluditoss

runner48 dijo...

con solera y con la ilusión de reencontrarlo...

ESTHER dijo...

Es curioso que a veces haya una imagen que nos produzca tanta emoción y tanto apego. El por qué? No sé sabe. Mil cosas se cruzan entre esa imagen y tu. Mil sentimientos se funden. Pero sólo tu sabes ese por qué. Ahora que la has encontrado, no la vuelvas a perder.

Un abrazo.

JuanMa dijo...

Tienes toda una vida para averiguarlo... ;-)

Yo nunca puedo decir por qué me gusta o no una obra de arte. Creo que la parte de mí que decide eso no entiende (ni le importa) de por qués.

Un Beso.

Blanca Oraa dijo...

entiendo que cuando un pintor es capaz de hacer un retrato tan sencillo-simple, te pueda tocar el corazón.