22 nov. 2008

Foto: Noriko Furunishi y más



"Los que nos hemos interesado por frivolidades sabemos que sólo algunas bellos modelos de fotografía tienen gracia pisando la pasarela, que pocas maniquíes de pasarela emocionan cuando actúan en una película y que, de las que lo consiguen, poquísimas mantienen su atractivo cara a cara.
En todas las bellas artes la fotografía lleva a engaño, y siempre en el mismo sentido; mejora la obra mediocre y empequeñece la obra maestra. Este fenómeno se da incluso en la pintura que, debería ser la más reproductible. Si no se ha podido observar con calma un Vermeer original, es casi imposible descubrir el secreto encanto de este portentoso artista.
La primera limitación es no ver el cuadro en su dimensión real, ya que la elección del tamaño es, una decisión trascendental para el pintor.
O sea que Vermeer tiene su tamaño y Veronnese el suyo, y en ambos casos necesitamos enfrentarnos a la obra y "sentir" su dimensión.

Sobre las pinturas que cubren y las que transparentan basta hacer constar que la magia de las pinturas que transparentan se diluye en en la reproducción fotográfica.

Para resumir: por una fotografía es muy difícil que nos enamoremos de una pintura, como de una persona, aunque, una vez atrapados, una foto reaviva nuestra pasión.

Es evidente que hoy en día la cualidad visual y, con más propiedad, fotogénica está preponderando sobre todas las demás y continuamente confundimos estética y fotogenia"

"Mas que discutible" Oscar Tusquets



2 comentarios:

Blanca Oraa dijo...

interesante texto.

Liberto Brau dijo...

No sé... Yo creo que sí... Que nos podemos enamorar, sí... como dice Ahmed en la última parte de "Amanece púpura" que recién he editado el sábado... Pero es que además, te adelanto, en el próximo capítulo escribiré acerca de ello contando una experiencia personal... Ummm... ojalá te gane la curiosidad...

Ya van tres entregas de esta novela; sigue adelante con el "impuesto revolucionario" de vuestras lecturas y palabras en el buzón de comentarios, como planteé en desde el principio... Te confieso que la cantidad de lecturas y comentarios que he recibido estas semanas últimas me halaga, además de abrumarme por la responsabilidad de mantener vuestra atención semana tras semana... Quiero agradecer nuevamente tu comentario e invitarte que sigas leyendo "Amanece púrpura" una vez más, ojalá siempre hasta su punto final... Ah, y que pagues tu "deuda", eso sí, voluntariamente... jajaja... Saludos... Liberto